RIO DE JANEIRO.- Si las elecciones generales brasileñas se realizaran hoy, la candidata oficialista Dilma Rousseff conquistaría la presidencia en la primera ronda el domingo, con entre alrededor del 55% de los votos válidos, revelaron dos sondeos divulgados ayer. Ambas investigaciones discrepan de la encuesta divulgada el martes por el Instituto Datafolha, que apuntó una acentuada caída en el índice de preferencias por la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) y lanzó dudas sobre sus posibilidades de conquistar el gobierno en las urnas del domingo próximo.

Su principal rival, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), marcha segundo con un 27% de las preferencias, lo que, excluidas las abstenciones y los votos nulos, representa el 30% de los sufragios válidos. La representante del Partido Verde (PV), Marina Silva, marcha tercera con un 13% de las preferencias, mientras que los otros seis participantes de la disputa presidencial suman solamente el 1% de las intenciones de voto. Un panorama similar apareció en la encuesta del Instituto Sensus para la Confederación Nacional de Transportes (CNT), que indica que el reciente escándalo de tráfico de influencias en el Gabinete Civil que comandó Rousseff hasta abril pasado no la afectó gravemente.

Así las cosas, el ex ministro de Hacienda Antonio Palocci se dirige a un extraordinario regreso al Gobierno sólo cuatro años después de que su carrera fue echada abajo por causa de un humilde conserje. Palocci, un ex trotskista que fue la cara de la austeridad económica durante el primer mandato presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva probablemente tendrá un puesto influyente en la coalición de Gobierno si Rousseff resulta elegida presidente. Palocci fue considerado por largo tiempo sucesor de Lula, pero se vio forzado a renunciar en 2006 por un escándalo sexual y de soborno en el que el testigo clave fue un joven conserje. (DPA-Reuters)